sábado, 31 de diciembre de 2011
Luminoso ansío en las sombras, acorralado espero
Soy culpable y testigo, te digo que soy aliado de ella. Va besando en mi lago y ya no puedo creer que sea tan bella. La marea es alta y resalta en barcos que encallan, la marea es alta y resalta... No hay nada más liviano que el surgir temprano de las olas que desarman tu ilusion. No hay nada más certero que ese golpe exacto, destino inevitable amor. Es hermoso bajar a veces, sin la calma no soy nada. Pero sigo viendo el sendero prendido en la ira de tus palabras. Dejaré, dejaré de pensar amor que los sueños tan sólo son los delirios de mi alma oculta. Dejamé, dejamé saborear amor algo más que este vil dolor, algo más de tu alma oculta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario